viernes, 2 de marzo de 2012

Viaje del grupo de alemán de la Escuela Oficial de Idiomas de Huesca

Aterrizamos a las 15 horas del jueves y teníamos menos de 3 días para conocer Viena, ya que el avión de vuelta salía el domingo también a esa hora. 

Foto de grupo en las escaleras del Belvedere
Queríamos además hacer una inmersión lingüistica puesto que éramos un grupo de estudiantes de alemán en viaje de estudios, esa era la principal razón de nuestra visita, prácticar el idioma, incluso teníamos organizado un tándem idiomático.

 El grupo, aunque dispar, transmitió muy buen ambiente, nos integrarnos todos fenomenal, nos reímos y compartimos a gusto muy buenos momentos.

Palacio de Schönbrunn
En estos casi tres días, visitamos el Palacio de Belverede, Schloss Belvedere, donde disfrutamos del recinto con sus jardines, que es espectacular, del edificio por dentro y fuera, y sobre todo de la obra pictórica de artistas tan importantes como Gustav Klimt o Egon Schiele. No nos perdimos tampoco el Palacio de Schönbrunn, Schloss Schönbrunn, residencia de verano de Sisi emperatriz de Austria, recorrimos sus habitaciones y jardines.


fotografiando la Hundertwasserhaus
Dedicamos una mañana a Hundertwasser, artista irreverente y colorista del que vimos su famosa casa HundertwasserHaus, la galería de arte y el museo, Kunsthaus Wien, edificio dedicado casi enteramente a difundir su obra, allí visitamos su interior, la cafetería y los baños.

Ya que hacía buen tiempo, pudimos disfrutar de las vistas desde la Noria de Viena, Wienerriesenrad, situada en el Prater, un parque de atracciones entrañable, donde las visitantes más valientes, subieron también al columpio-tornillo, que da vértigo ya solo viéndolo desde el suelo.

Paseamos por el centro histórico y por los alrededores, disfrutamos de la estampa nocturna de la Plaza del Ayuntamiento, das Rathausplatz, con la pista de hielo y la gente patinando o tomando algo en los puestos de alrededor, hemos picado en alguna de las famosas pastelerías, de esas que parecen museos.

Rathausplatz- foto de Jorge

Tuvimos la oportunidad de entrar en la Ópera de Viena, Wiener Staatsoper, donde pudimos distrutar de un espectáculo en directo. Eso sí, no lo vimos completo porque teníamos reserva para cenar, ya que en Viena, 17 personas no comen en condiciones de forma improvisada en ningún sito.
 Hicimos una excursión a los Bosques de Viena Wienerwald, donde la ciudad estaba a nuestros pies, tuvimos suerte con el tiempo, la visibilidad era muy buena y además no pasamos mucho frío. Tres sitios distintos, comtemplamos, desde el primer sito, el Danubio - azul como el famoso vals, an der schönen blauen Donau, por otro, la ciudad completa y terminamos con un paseo por los Bosques de Viena, entre el anochecer, el viento y la ciudad ya totalmente iluminada.

El toque exótico lo tuvimos en el Naschmarkt donde pudimos ver y degustar la comida de otras culturas que allí presentan de una forma muy apetitosa. 

Tandem con austriacos estudiantes de español
Hemos probado todo tipo de comida austriaca en lugares típicos, desde una taberna tradicional hasta un restaurante moderno, frecuentado por gente austriaca, pasando por uno especializado en codillo o un campus universitario, popular entre la juventud. A una de estas cenas acudieron estudiantes de español de elebe, para hacer intercambio con el idioma y poder practicar hablando con nativos del país.

Respecto a la forma de movernos de un sitio a otro, siempre con la red de transporte público de la ciudad, tren de cercanías, metro, tranvía, autobús urbano, un minibús, que completamos todo nosotros, e incluso subimos a un tren de dos pisos, solo nos quedó por probar el coche de caballos, que, aunque sí los vimos pasar, el precio no estaba incluido en nuestra tarjeta de transporte ;D

El agotamiento del ritmo diario y la copiosidad de las cenas hacía que no tuviéramos fuerzas para salidas nocturnas, pero finalmente un reducido grupo de valientes se animó a hacer turismo en la Viena de noche, cosa que no nos decepcionó.
Primero, porque estaba allí mismo, un Tapas-Bar con música latina en directo, y ya después la inmersión a la noche vienesa, donde aunque teníamos un punto de partida, “el Triángulo de las Bermudas”, no necesitamos más para perdernos entre los antros de la noche, gente agradable, con ganas de bailar y divertirse, y que nos contestaba con gusto a los distintos “retos” que nos pusimos para practicar con ellos nuestro alemán, pasamos la noche en el Roter Angel y los locales de alrededor, muy buen ambiente y paseo nocturno final en el Distrito 1.

En resumen, este ha sido un viaje completo a esta ciudad imperial. Se quedan nuestros recuerdos en nuestras mentes y las imágenes en las miles de fotos que hemos hecho. Solo podemos decir...  Fantastisch!! 

4 comentarios:

  1. Super schön! y q organización!!! en fin, yo me quedé con las ganas de ir al viaje, pero por lo q me dicen, no me lo perderé!!! Wann ist die nächte Reise?? jajaja btty

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  2. ¡Qué barbaridad¡ ¡Qué viaje tan fantástico¡ Viena es maravillosa ¿verdad?
    Vale la pena haber aprovechado estos días, a tope, para disfrutar de la ciudad.

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  3. Con esta buena organización, pronto tendréis mucha demanda para visitar Viena.

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  4. ¡Que gran viaje! ¡y que buena guía!

    Muchas gracias porla organización, si no no hubiera sido posible aprovechar tanto el tiempo.

    ¡Espero volvernos a ver por Viena!

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