sábado, 8 de marzo de 2014

La situación política-económica-social de España

Desde 2007 España está en una crisis profunda. Empezó como una crisis de economía desencadenada por la explosión de la burbuja inmobiliaria e incluye hoy en día casi todos sectores de la vida pública y privada.
por Roland M.  (estudiante de español)


LA SITUACIÓN SOCIAL

La sociedad española se está empobreciendo. Hay mayor pobreza como consecuencia del descenso del umbral de pobreza. La vulnerabilidad de grupos como los niños está incrementándose. También hay un tipo nuevo de pobreza, la energética; cada vez hay más familias que no pueden permitirse pagar el recibo de la luz.

El trabajo ya no supone una salvaguarda de la pobreza. Aun cuando personas tengan un puesto de trabajo, no necesariamente tienen suficiente para vivir. El impacto de la crisis sobre el empleo es tan fuerte que la población se desanima y deja de buscar un empleo. La tasa de paro se situó a finales del año 2013 en el 26%. Pero el paro baja por la caída de la población activa debido a la emigración y el envejecimiento. Además, España tiene una de las tasas de actividad más bajas de Europa – casi 60% en comparación con Europa central, donde supera el 70%.  

La tasa de paro juvenil es particularmente peligrosa para la estabilidad social. El 55% de los jóvenes están sin trabajo y buscan empleos en países extranjeros en Europa, los EE.UU o América Latina. España está convertiéndose de nuevo en un país de emigración.
Las inversiones en educación y sanidad disminuyen con todas las consecuencias perjudiciales para la sociedad y ya han provocado algunos movimientos ciudadanos. Este año entrará en vigor un nuevo sistema de reglamentación de las pensiones. Los aumentos no se conectan ya con la tasa de inflación, sino con las cotizaciones a la Seguridad Social. Estas tienen el nivel más bajo desde hace un decenio por el paro. Además, se tiene la intención de conectar las pensiones con la vida media. Sea como sea el gobierno garantiza solamente un aumento anual de un cuarto por ciento.

LA SITUACIÓN POLÍTICA


La crisis ha puesto de manifiesto un profundo alejamiento entre los ciudadanos y las instituciones públicas. El nivel de confianza de los españoles con respecto a los partidos y la clase política alcanza mínimos históricos. Y al mismo tiempo aumenta el número des españoles interesados por la política. Las penurias económicas y la sensación de que el sistema no responde como debería han revitalizado las protestas. Como resultado, los ciudadanos participan más y se manifiestan más que nunca.

Las complejas actitudes políticas de  los españoles han quedado radiografiadas en la última Encuesta Social Europea (European Social Survey). Los ciudadanos suspenden en confianza a todas las instituciones: el Parlamento 3,4 en una escala de 0 a 10; el sistema judicial 3,7; los políticos 1,9; los partidos 1,9; la única institución que aprueba es la policía (5,8). La encuesta no incluye preguntas sobre la monarquía. Según una encuesta publicada este enero, 62% quieren que el rey Juan Carlos abdique, 66% prefieren al príncipe Felipe y solamente 49,9% rechazan la monarquía.

Cuanto más los españoles están desilusionados de los políticos, tanto más intervienen a favor de cosas políticas y sociales. El aumento de la movilización en forma de manifestaciones es palpable: un 26% de los encuestados afirmó haber participado en una manifestación autorizada en el último año, comparado con 6% en los otros 28 países. Si las políticas no les gustan, salen a la calle, como ha venido sucediendo con la marea blanca (en defensa de la sanidad), verde (educación) o roja (ciencia).
Un tema importante es la corrupción. El aumento de la percepción de que la corrupción está extendida y de que el poder político está cada vez alejado de los ciudadanos ha aumentado las formas de protesta de un grupo creciente de personas críticas que no quieren conformarse.

En 2011 el socialista José Luis Zapatero perdió  las elecciones, pero el conservador vencedor Mariano Rajoy ya es igualmente impopular. Por la desilusión con los dos partidos grandes movimientos han surgido como 15-M. El Movimiento 15-M, también llamado movimiento de los indignados, es un movimiento ciudadano formado a raíz de la manifestación del 15 de mayo de 2011, después de que 40 personas decidieran acampar en la puerta del Sol esa noche de forma espontánea. Se produjeron una serie de protestas pacíficas, con la intención de promover una democracia más participativa y alejada del bipartidismo PSOE-PP y del dominio de bancos y corporaciones. Los españoles no rechazan los partidos en general, pero quieren  partidos adicionales para el relanzamiento de la competencia política.


Un nuevo proyecto político es Podemos. El politólogo Pablo Iglesias, el impulsor de Podemos, explicó hace poco: "Esto no es un partido ni un nuevo producto, es una iniciativa que propone la participación de la gente. El movimiento busca incluir a las fuerzas políticas y sociales que se han enfrentado a los recortes sociales”. La iniciativa electoral   ha logrado en poco más de un día recoger los 50.000 apoyos ciudadanos que se habían fijado como condición para seguir con el proyecto e impulsar una candidatura "popular y abierta a la ciudadanía" que concurra a las próximas elecciones europeas del mes de mayo.


Los organizadores de Podemos esperan que puedan integrar otros movimientos de protesta como La Marea Blanca, que tuvo éxito porque los planes de privatización de la Sanidad en beneficio de CAPIO (una empresa que gestiona cuatro hospitales públicos en Madrid) y otros cuantos amiguetes del gobierno de la Comunidad de Madrid se han truncado por la presión ejercida por una marea ciudadana vestida de blanco que defendía su derecho a un sistema sanitario digno para todos y no solo para quienes pueden pagarlo. O La Marea Verde, un proyecto que nace por encargo de un grupo de profesores empeñados en luchar para defender la Escuela Pública. O La marea Roja, con el lema  "Sin ciencia no hay futuro".  


Los recortes realizados por el Ministerio han dejado sin recursos a miles de científicos que necesitan un apoyo para sus investigaciones. Cientos de proyectos se han quedado archivados, por ello, los afectados han decidido salir de sus laboratorios para dar a conocer su situación crítica.

Roland M.
(estudiante de español)