jueves, 31 de marzo de 2016

La última infanta española en la corte de Austria. Una deliciosa menina



Las Meninas de Velázquez. Museo del Prado
"Las Meninas" de Velázquez.


Margarita Teresa fue moneda de cambio entre la corte española y la austríaca. Era hija de Felipe IV y de Mariana de Austria, su segunda esposa y hermana de Carlos II.

A lo largo de la historia, hemos visto que los príncipes y princesas de las casas reinantes acordaban enlaces entre su descendencia para sellar paces o evitar guerras aunque la mayoría de las veces sólo servían para un corto período de tiempo, ya que los intereses económicos privaban sobre los sentimentales. Así que hasta la época actual estas componendas* han estado vigentes, ocasionando tal empobrecimiento de la sangre que sus descendientes sufren toda clase de trastornos como la hemofilia, demencia, ceguera…, Pero en tiempos de Margarita no se tenía en cuenta y sólo contaban los enlaces matrimoniales necesarios para sus fines.

Infanta Margarita Teresa, por Gerard Du Chateau
Infanta Margarita Teresa, por Gerard Du Chateau

Nació el doce de julio de 1651, y en 1660 ya la consideraban muy importante para limar asperezas entre las dos ramas de los Habsburgo, dañadas desde la Paz de Westfalia.

En el año 1663 la prometieron a su tío Leopoldo I, hermano de su madre Mariana de Austria, pero, por avatares inciertos de la sucesión de la corona, tuvo que esperar bastante tiempo hasta sus auténticos esponsales.



Felipe IV no confiaba mucho en la salud de su hijo Carlos, pensaba que si él moría, el reino estaría en manos de su hijo y de su esposa Mariana, por tanto, retrasó cuanto pudo su enlace para que fuera ella la heredera, ya que la sucesión no excluía a las mujeres. Pero a la muerte del rey, y siendo regente su esposa, Leopoldo reclamó a su prometida porque quería un heredero para evitar que la corona española pasase a Luis XIV rey de Francia, casado con Mª Teresa, primera hija de Felipe IV.

Margarita Teresa de azul. Diego Velázquez
Margarita Teresa vestida de azul. Velázquez
Como tardaron varios años en verse, Leopoldo I quiso que los mejores pintores de la corte la retrataran; de esta forma, Velázquez la inmortalizó en "Las Meninas", uno de sus cuadros más famosos. En el centro del cuadro se ve a la infanta Margarita Teresa, a los cinco años y ya prometida a su futuro esposo. También otros artistas como Juan Bautista del Mazo, Jan Thomas, Gerard Du Chateau hicieron sendos retratos de la princesa para que su futuro esposo la conociera.


Finalmente la infanta salió de Madrid el 28 de abril de 1666 con destino a Viena y llegó a la ciudad imperial el 5 de diciembre, después de pasar por varios estados donde la agasajaron como futura emperatriz, y ya en Viena, hubo muchos festejos para celebrar el enlace imperial.
Cripta de los Capuchinos, Viena
Cripta de los Capuchinos,  Viena

Poco duró su reinado ya que murió de parto, en Viena, a los 21 años, después de dar a luz a su cuarta hija, María Ana Antonia, fallecida al nacer. De sus cuatro hijos, sólo sobrevivió Maria Antonia de Baviera, que llegaría a ser madre de José Fernando de Baviera.

El cuerpo de la infanta española reposa en la Cripta Imperial de los Capuchinos.

A la muerte de Carlos II, a la edad de 38 años, hubo una lucha por el poder español, que recayó en Felipe V, nieto de Luis XIV de Francia, introduciendo la dinastía de los Borbones en España, dando fin a la Casa de los Austrias.
Museo de Historia del Arte, Viena

¿Sabías qué..? El cuadro de la Infanta Margarita Teresa de azul pintado por Diego Velázquez se encuentra en el Museo de Historia del Arte de Viena

*Componenda: Arreglo o transacción censurable o de carácter inmoral.

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