domingo, 21 de mayo de 2017

El Türkenschanzpark de Viena. Un fantástico lugar

Viena tiene muchos parques y jardines que son una maravilla, pero el Türkenschanzpark es uno de mis favoritos.

La primera vez que fui a Viena, me fascinó enormemente el recorrido de este parque, porque, al ser el primero que visitaba me encantó su fantástica naturaleza, y su entorno romántico, con estanques, cascadas, su gran variedad de plantas y árboles… en fin todo lo que se podía disfrutar en este recinto.

Además también vimos a niños y niñas en un parque infantil, jugando con la arena. El lugar está muy bien acondicionado para la visita en familia.

Es un parque construido al estilo de un jardín inglés con una extensión de 150.000 m², donde conviven plantas raras y exóticas en un paisaje muy variado, con paseos, estanques, colinas..
Es maravilloso y está ubicado en el distrito 18.


La Universidad de Ciencias agrícolas plantó distintas variedades botánicas de diferentes continentes.

Además de la parte natural, encontrarmos también una zona de monumentos dedicados a personas ilustres, como el del poeta Adalbert Stifer,  y una fuente, Yunus.Emre-Brunnen, que regaló a la ciudad el embajador de Turquía en el año 1991, como muestra de amistad turco-austríaca,
Paulinewarte
En el año 1999 se construyeron instalaciones de deporte y pistas de patinaje.


La torre del agua "Paulinewarte" llamada así en honor de la princesa Paulina Metternich, conocida "Salonnière" Vienesa,  ha estado cerrada al público por motivos de seguridad, pero, una vez restaurada, fue abierta al público el año 2010.

Actualmente se puede visitar  un fin de semana al mes, desde donde se puede disfrutar de una vista panorámica de la ciudad y los bosques de Viena. Se puede consultar los horarios aquí 



Según la historia, este parque parece situado en un reducto turco del año 1683, durante el 2º asedio de Viena, ya que el primero tuvo lugar en el año 1529.

Princesa Pauline Metternich
 Cuando el rey Luis II de Hungría se negó a pagar el tributo al turco Solimán el Magnífico, tuvo lugar la guerra y cuando murió Luis en la batalla de Mohacs el 28 de agosto de 1526, el archiduque de Austria, Fernando, emperador del sacro imperio romano germánico, reclamó el trono de Hungría, pero los turcos no estaban de acuerdo, y empezaron el asedio a Viena. Nicolás de Salm estuvo al frente de los defensores de la ciudad y como el tiempo tampoco les fue favorable a los turcos, éstos se retiraron por el descontento de los jenízaros, unos guerreros que sólo querían el botín, y al no haber ganancias, no quisieron continuar y el sultán se retiró.

Nicolás de Salm murió a causa de las heridas de la batalla y su sarcófago renacentista está en la iglesia Votiva de Viena.

Cuando esta zona fue abandonada al término del segundo asedio de Viena en el año 1683, durante 100 años, sólo tenía campos de maíz, prados y canteras.

Al descartar la idea de un cementerio, se decidió hacer un parque público, construido primero por una asociación ciudadana del "Wiener cottage", pero más tarde, la ciudad se hizo cargo.
Yunus-Emre-Brunnen

En 1883 se constituyó un comité para supervisar las obras y empezó a construirse en 1885 bajo la dirección del jardinero vienés Gustav Sennholf.

Se inauguró el año 1888, bajo el mandato del emperador Francisco José I, y fue muy positivo para unir el suburbio de Währing a la ciudad que, poco a poco, se fue extendiendo uniendo los distintos barrios, de tal forma , que el 1 de enero de 1892 había 41 suburbios, que conformaban la red urbana.

A lo largo de los años, fueron añadidos al parque nuevos atractivos, que hacen las delicias de quien los visita.

Si deseáis pasar una buena jornada de tranquilidad y ocio, este parque es ideal para todas las edades

¡No dejéis de visitarlo!
(Artículo de Teresa Mª Ballbé).




 Este es el vídeo que se realizó desde Wien.at para celebrar su 125 aniversario (en alemán pero se pueden disfrutar sus imágenes)  

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miércoles, 8 de marzo de 2017

Hedy Lamarr. Bella actriz de cine e inventora... o viceversa

La belleza y la ciencia conforman la personalidad de una de las actrices más bellas del cine.

Hedy Lamarr, cuyo nombre verdadero era Eva Maria Kiesler, nació en Viena el 9 de noviembre de 1914, única hija de un banquero de Lemberg y una pianista de Budapest, de origen judío.

Hedy Lamarr in a 1940 MGM publicity still.jpg

De Employee(s) of MGM -
  Ebay (archive),
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Poseedora de una gran belleza, no quería que la viesen sólo como una mujer de gran atractivo físico, sino que valorasen también su inteligencia, como demostró con su capacidad para los inventos. Fue la promotora de la conexiones inalámbricas, predecesoras de la actual Wifi.
Desde muy pequeña demostró su aptitud para las ciencias y para el piano que tocaba magistralmente.
Empezó la carrera de ingeniería a los 16 años, pero la abandonó para dedicarse al arte escénico.
Max Reinard la descubrió y la llevó a Berlín para formarla en el teatro. Al terminar volvió a Viena para rodar "Éxtasis" en 1932, con el director Gustav Machaty.
La película causó gran impacto, porque aparecía casi desnuda y simulaba un orgasmo, nunca antes visto en el cine convencional, censurada por el Vaticano se prohibió su proyección en los cines, pero una de las copias llamó la atención de Fritz Mandl, un industrial armamentístico, también judío, que se enamoró de la joven y pidió la mano a su familia.

miércoles, 11 de enero de 2017

Planta de incineración de residuos en el distrito Spittelau, Viena



Existe en Viena una planta incineradora diseñada por Hundertwasser, que es la admiración de todo visitante. Este arquitecto es muy atípico y su estilo difiere mucho de los cánones normales. En ninguna de sus obras descubriremos  ni una línea recta.
Él creía que los edificios tenían que ser coloridos y no presentar este colores grises tan poco atractivos.  Al mismo tiempo, también era ecológico, así que no es de extrañar que le propusiesen el diseño de una fábrica que reuniera estos dos requisitos: arte y ecología.


La planta de Spittelau, que en alemán se llama "Müllverbrennungsanlage" fue construída entre 1969 y 1971. Sin embargo, sufrió un incendio en 1987 que destruyó gran parte de sus instalaciones  pero en lugar de derribarla totalmente la reconstruyeron porque constaba de una moderna calefacción urbana que no podía perderse.  Además, el alcalde de Viena, Helmut Zilk quería que no dañara el medio ambiente y fuera una obra de arte; así que contrató a Hundertwasser para que diseñara la nueva planta, lo que hizo entre 1988 y 1997.