El "guardián custodio" del Beso de Klimt, es otro de los palacios imperiales que hizo construir el príncipe Eugenio de Saboya.
De estilo barroco, está compuesto por tres palacios: Belvedere Alto, Belvedere Bajo y el Schwarzenberg (montaña negra) que actualmente es un hotel de lujo.

Los dos primeros son museos donde se albergan gran cantidad de cuadro de la época barroca, en el Belvedere alto se pueden contemplar las obras de Klimt, de las cuales la más popular es "El Beso" (der Kuss).
Los tres Belvederes están unidos por medio de grandes avenidas con profusión de plantas y surtidores que crean unos maravillosos jardines que los turistas no dudan en plasmar en fotografías y vídeos.

También Sisí disfrutó de este palacio, que para ella, era como una cárcel dorada, envidiando a las mujeres que veía pasar por la calle, sin pensar que la pobreza de aquellas personas no era nada envidiable y desde luego los transeúntes debían pensar que era una suerte vivir en este palacio.
Es una auténtica maravilla y es muy fácil de visitar, porque hay un tranvía (el D) que te deja en la puerta. Así que... ¡Nos veremos pronto por allí!
(Teresa Mª)
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