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Los cafés de Viena, Patrimonio Inmaterial de la Humanidad

Café Maximilian
En casi todas las ciudades existen establecimientos que sirven de punto de encuentro de intelectuales, artistas....que debaten o utilizan estos recintos como lugares de trabajo. Pero en Viena sus cafés tienen tanta fama por su trayectoria histórica y cultural que han sido considerados por la UNESCO como "Patrimonio de la Humanidad".
Cafe Landtmann - Landtmannsaal 1
Café Landtmann



Si recorremos los maravillosos cafés de Viena podemos comprobar que merecen este distintivo.  Todos ellos están ligados a eminentes personajes relacionados con las letras, el pensamiento o la filosofía así Sigmund Freud, el famoso psicólogo, era cliente del Café Landtmann, no lejos de su casa; por tanto es de suponer que la mayoría de sus ideas psicoanalíticas, sobre el incesto normal o la histeria femenina, se debían cuajar en este lugar.

Otro que también frecuentaba un café, en este caso, el Café Central, uno de los más populares de la ciudad, era el poeta Altenberg que pasaba allí tantas horas que, hoy,  está representado en una figura sedente, junto a la puerta,  invitando a entrar en el establecimiento, y parece tan auténtico, que  te dan ganas de saludarlo.
Altenberg, el poeta, te invita a entrar en el Café Central
Desde hace cuatro siglos, los cafés vieneses han recibido la visita de toda clase de personas y tienen tanta tradición, que la clientela habitual incluso pueden recibir su correspondencia individual como si fuera un apartado de correos.
Los cafés son tanto para gente que quiere estar sola, como acompañada y también sirven de punto de reunión para intercambiar ideas.
Estos cafés son además un solaz para la lectura, ya que sus cómodos asientos son ideales para hojear los periódicos y revistas que se encuentran en un mostrador, al servicio de la clientela, mientras se toma uno de los 20 tipos de café.

Fue en el S.XVII cuando un vienés compró unos granos de café a unos turcos que sitiaban Viena y obtuvo su primera licencia para vender en un pequeño local, llamado La Botella Azul, después en el S.XVIII se introdujeron los periódicos, al servicio de cualquier comensal.
Dulce del Café-Konditorei Aida

Actualmente se puede elegir tomar esta bebida en los 1.083 cafés, y además se puede disfrutar de menús en 900 restaurantes (Kaffe-Restaurants) y saborear una pastelería propia en 181 de ellos (Kaffe-Konditoreien).
Hay para todos los gustos; aparte de los más tradicionales, se pueden degustar cervezas y otras bebidas en unos cafés muy típicos en varios distritos, sin embargo, el Café Central es el más famoso y el más visitado por turistas. Su decoración y adaptación al mundo moderno es uno de los preferidos, hasta tal punto, que en los fines de semana hay largas colas para entrar en el establecimiento.
En nuestros días el disponer de WI-FI es uno de los alicientes para frecuentar este lugar.

Café Korb
En un artículo anterior ya hablamos del Café Central, pero reiteramos que su visita es obligatoria para cualquiera que quiera disfrutar de su tranquilidad y servicios.

Al ser considerados los cafés un Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, han querido reconocer la tradición, la cultura, la creatividad y las reuniones sociales, donde se han fraguado grandes obras literarias, filosóficas, políticas , artísticas... y donde grandes personajes de la cultura, el arte y la política han dejado su huella para la posteridad.

En vuestra visita a Viena, no podéis dejar de visitar alguno, por eso, aquí tenéis un listado por orden alfabético de todos los cafés de Viena ¡para no perderse!

Y ya nos contaréis vuestra experiencia... 
Cafe Restaurant Bräunerhof

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