martes, 6 de marzo de 2018

El Parque de Rudolf Bedner



Con la llegada de la primavera, los jardines de Viena se llenan de flores y fragancias que embellecen aún más la ciudad imperial.  Pasear por sus parques y jardines es una delicia. 

antigua estacion del norte de Viena
Obras en la antigua estación del Norte. Foto: elebe.at
 En el distrito dos hay uno de los parques más grandes de Viena. En sus casi 31.000 metros cuadrados se puede disfrutar tanto de la naturaleza como de actividades deportivas.
El parque está situado en el área de la antigua estación de Nortbahnhof,  zona de descarga de la estación ferroviaria más importante de Viena hasta el 1918, que sigue siendo propiedad de la OBB -infrastructur AG, pero que gracias a la cooperación de la ciudad de Viena y el Fondo residencial vienés están construyendo apartamentos para unas 20.000 personas y dando puestos de trabajo a 22.000 personas hasta cerca del 2025.
En el año 2005 hubo un concurso de los jardines de Viena para planificar el parque financiado por la UE.  Lo ganó el de Hager Landschaftsarchitektur de Zurich.
En 2007 se inauguró y al año siguiente tuvo lugar su apertura.
Bedner Park Wien
El parque de noche:Foto: elebe.at
Aparte de los 280 árboles que conforman el parque, hay zonas de actividad deportiva para todos: jóvenes, niños y niñas, padres, madres, abuelos... pueden disfrutar de los juegos y la tranquilidad del mismo.
Hay cuerdas para escalar, toboganes, columpios, hamacas para tumbarse y gozar de la naturaleza  mientras  los más jóvenes se divierten con toda clase de juegos.

Bedner Park Wien
Con o sin nieve, siempre hermoso
En una parte se ubican pistas de patinaje y streetball; canchas de baloncesto, mesas de ping-pong y  en otra zona podemos encontrar distintos aparatos para jóvenes, adultos y naturalmente personas mayores, de modo que la gente de la tercera edad también puede recrearse en estas instalaciones.

Una parte del terreno está reservado para una escuela primaria y una guardería, que no solo tienen allí su patio de recreo sino que pueden disfrutar de todo el parque con los niños, yendo a correr o a haciendo otro tipo de actividades.

Bedner Park Wien
Rudolf Bedner Park: Foto: elebe.at
Aunque no llega a sus grandes dimensiones supone un complemento verde ideal al famoso Prater, al Augarten y a la Isla del Danubio y hace que este distrito sea privilegiado. Ahora que se acercan la primavera y el verano es un lugar estupendo para descansar y deleitarse con todo lo que ofrece.
Si vais a Viena, no dejéis de visitar este enclave del distrito 2.
Es un lugar fabuloso y digno de disfrutarlo. ¡No os lo perdáis!

jueves, 18 de enero de 2018

Iglesia de San Carlos Borromeo



En Viena no sólo hay parques, jardines y palacios, también podemos encontrar una gran cantidad de iglesias de distintos estilos y religiones y quizá una de las más bonitas y fotografiada sea la de San Carlos Borromeo (Karlskirche).

Esta iglesia barroca situada en la Karlsplatz está enfrente de una fuente ovalada que forma un estanque con unas figuras en el centro y unas gradas, donde te puedes sentar para descansar y contemplar la fachada del templo.


Cada año, en la plaza de la iglesia se monta uno de los famosos mercadillos de Navidad, al igual que en casi todos los distritos de Viena, ofreciendo a los visitantes una variación de distintos productos, con el colorido y la alegría de estos días previos a la navidad. Precisamente en adviento, en ocasión del mercado de navidad, un año en diciembre me sorprendió que este espacio estuviera lleno de paja y los niños y niñas disfrutaban con sus juegos, revolcándose en ella.


La peste era una epidemia que mataba a miles de personas y que sin los medicamentos actuales era temida por toda la sociedad.

En el año 1713, el emperador Carlos VI prometió  erigir una iglesia en honor de San Carlos Borromeo, víctima de la peste en Italia, en el año 1576, si finalizaba la epidemia; en agradecimiento y para pedirle su protección en el futuro.


El famoso arquitecto Johan Bernard Fisher von Erlach fue elegido para construir la iglesia que se inició en 1716 con el dinero de los judíos y con la aportación de los países que pertenecían a los Habsburgo.

Al morir el arquitecto en 1723, su hijo Joseph Emanuel Fisher von Erlach continuó la obra, que finalizó en 1737 ,cambiando el proyecto de su progenitor lo que ocasionó un conglomerado de estilos arquitectónicos que hacen única esta iglesia.


En la fachada vemos un pórtico griego, las columnas de inspiración barroca, con relieves de la vida del santo y en el frontón se refleja el sufrimiento de la ciudad durante la peste. Las escaleras de la entrada están flanqueadas por ángeles representantes del viejo y el nuevo testamento; los pabellones laterales son de influencia china. Domina el conjunto una inmensa cúpula de 80 metros que crea un efecto majestuoso.


El interior muestra tallas y retablos realizados por los más famosos artistas de la época. Al subir con un ascensor 32 metros se pueden contemplar los magníficos frescos de la cúpula que ocupan 1250m², pintados por Johann Rottmayr de Salzburgo, que representan el apoteosis de San Carlos Borromeo y ver, al mismo tiempo, toda la panorámica de la iglesia.

El altar mayor, diseñado por Fisher von Erlach ha sido restaurado y los visitantes pueden verlo con toda la brillantez de antaño.

Si les gusta la música se pueden deleitar con conciertos de Mozart o Vivaldi.





Está en un enclave muy bonito y la iglesia es magnífica, tanto por dentro como por fuera. Vale la pena visitarla.

Horario del ascensor: de lunes a sábado de 9 a 17 horas y domingo de 12 a 18:30.