miércoles, 3 de octubre de 2018

Las bicicletas son para el verano, para el invierno...


Actualmente, debido a la contaminación, las ciudades han puesto en circulación uno de los medios de locomoción más ecológicos, saludables y antiguos, porque las bicicletas y triciclos han estado presentes desde hace tiempo, incluso antes que el automóvil.
El origen de las bicicletas parece que se remonta al Antiguo Egipto, donde se fabricaron unos aparatos rudimentarios de dos ruedas, unidas por una barra, también podría haber sido su origen en China, pero con ruedas de bambú.
bicis delante de escuela
A la puerta de una escuela, bicis y patinetes

En 1817, el barón alemán Karl Christian Ludwig Drais von Sauerbronn inventó el primer vehículo de dos ruedas, llamado máquina andante, precursora de la actual bicicleta.
Su máquina se empujaba con los pies al estilo patinador; fue el francés Pierre Michaux, uno de los conocidos desarrolladores de la bicicleta moderna.
La primera bicicleta de pedales se atribuye al inglés Macmillan, en 1839 y aunque no la patentó su modelo está expuesto en el Museo de Ciencias de Londres.
El que copió su diseño, Gavin Dalzell fue considerado el inventor durante 50 años.

Las bicicletas fueron muy populares en los siglos XIX y XX, principalmente en los años 1950- 1970.

La proliferación de automóviles relegó el uso de las bicicletas a ser utilizadas sólo como deporte, ahora ha resurgido de nuevo por ser más económico y saludable.
Bicicletas en estaciones de tren
A la entrada de la estación de trenes Praterstern
Bicicletas en estaciones de metro
Estación de metro
Bicicletas en bajos de edificos
Los edificios nuevos, con "cuarto de bicis"

Viena, una de las ciudades más ecológicas dispone de un parque de bicicletas ideal para visitar la ciudad, pasear por el Danubio o para ir a trabajar que, junto a la red de transporte público, representan un buen complemento para desplazarse. 




La bicicleta forma parte del paisaje urbano de Viena, así como los aparcamientos para bicis en sitios estratégicos: delante de estaciones de metro o tren, delante de escuelas y de empresas grandes, supermercados; en los bajos de los edificios, etc. 

Así que ya no hay excusa para tomar la bici aunque solo sea un tramo de tu trayecto.
Las bicicletas públicas de Viena
En la ciudad hay 1300 km de carril bicis y continúa ampliándose.  No es necesario disponer de una bici propia, ya que hay 1200 bicis de la ciudad (Fahrrad Wien) que se pueden tomar prestadas en 121 estaciones y devolverlas cuando no se necesiten. La primera hora es gratuita, y después se paga un módico precio.
También hay una publicación con la red de bicicletas de Viena que se puede solicitar en la página oficial, así como una aplicación para descargar en el móvil.
Estadísticas del uso de las bicicletas públicas
Llaman la atención los contadores de las personas que hacen uso de esta bicileta, como en esta de la imagen, en Praterstern.
891 bicicletas habían sido prestadas a las 10 de la mañana del 3 de octubre; a esa misma hora 896 140 personas en lo que va de año.
¡Todo un éxito!

Las competiciones ciclistas son un reclamo para aficionarse a utilizar este medio de desplazamiento: el Tour de Francia, las distintas vueltas ciclistas nacionales etc.
Sin embargo y a pesar del clima, en Centroeuropa el uso de bicis está más generalizado. No es raro ver a familias enteras de alemanes pasando sus vacaciones recorriendo el Danubio de punta a punta con sus bicicletas cargadas con equipaje. 
Utilizar la bicicleta como transporte público es muy práctico, evita problemas de aparcamiento y, es beneficioso para la salud: los músculos, las articulaciones, el estrés.  
Además,  recorrer Viena en bici es fantástico y muy económico.

La tortilla francesa


Hoy vamos a hablar sobre este plato peculiar, la tortilla francesa. Seguro que muchas personas la habrán probado, ya que en su sencillez reside una riqueza culinaria que hace las delicias de esas personas amantes de la cocina sencilla y económica.

Hay una creencia de que esta denominación del plato surgió a causa del asedio francés a Cádiz en el año 1810 debido a la falta de alimentos básicos como las patatas. Al disponer de alguna gallina ponedora, en Andalucía empezaron a preparar tortillas sólo de huevos. El invento les gustó tanto que la variedad de la tortilla se extendió rápidamente por toda España.

La tortilla de huevo y patata es la española y la simple, sólo con huevo, es francesa o a la francesa.

A partir de entonces se distinguieron las dos especialidades por los ingredientes.

Es posible que sea este el origen del nombre, aunque no el de la tortilla, porque hay documentos que demuestran su existencia en el S.V a.C. durante el imperio aqueménide y es la predecesora de la actual "Kuku sabzi" una tortilla de hierbas iraní.

A lo largo de la historia hay bastantes referencias de la tortilla de huevos. Enrique de Villena la nombró en su Arte Cisoria en el 1423.

En Francia no se expresa de esta forma; su famosa omelette es una palabra internacional para designar cualquier clase de tortillas. Y como curiosidad, allí no conciben una tortilla de huevo sin queso. Esta simple tortilla admite rellenos de toda clase, verduras, salchichas, carne, atún...
En los países sudamericanos las comen rellenas pero no se conoce con la expresión "a la francesa."

La típica tortilla francesa se hace solo con aceite y huevos. Se fríe y se envuelve como un churro.

Un bocadillo de esta forma, con el pan untado de tomate aceite y sal es un placer, no necesita ningún ingrediente más para disfrutarlo, tanto si se come en el desayuno, merienda o cena.

Aquí nos encanta. Probadla y repetiréis. Porque ...  la tortilla a la francesa es fabulosa. Ñam, ñam



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Cinco maneras de darle via a una tortilla francesa